Un hombre joven, alto y fuerte, visto de espaldas, con una sudadera oscura y la capucha puesta. Está de pie, con los brazos estirados hacia abajo y los puños apretados, transmitiendo tensión. Frente a él, un horizonte amplio y oscuro. Es el anochecer: el cielo está despejado con algunas estrellas visibles. La luz es mínima, creando una silueta dramática del hombre. La atmósfera debe transmitir misterio, incertidumbre y un presagio inquietante. Estilo realista y cinematográfico, ideal como portada de novela de suspense o thriller psicológico. See more