Crea una imagen para la siguiente leyenda: La Leyenda del Colegio de las Trece Llaves Cuentan los mayores del barrio que, hace mucho tiempo, en el mismo lugar donde hoy se levanta nuestro colegio, había un jardín lleno de árboles que hablaban entre sí. Cada árbol tenía raíces que venían de un rincón distinto del mundo: uno del desierto, otro de la selva, otro de las montañas nevadas… Eran tan diferentes, que al principio no se entendían. Pero una noche, bajo una luna enorme y brillante, el viento les susurró un secreto: —Si unís vuestras voces, haréis crecer algo hermoso. Entonces los árboles mezclaron sus hojas, sus aromas y sus canciones. De esa mezcla nació una semilla dorada, tan luminosa que el sol quiso acariciarla. Con el tiempo, de aquella semilla brotó el colegio. Muchos años después, llegaron dos niñas muy curiosas: Pili y Mili. Eran inseparables y les encantaba explorar los rincones del patio. Un día, mientras jugaban cerca del viejo olivo, escucharon un susurro entre las ramas: —Buscad las trece llaves… Intrigadas, empezaron a mirar por todas partes y encontraron una pequeña llave dorada escondida bajo una piedra. Al tocarla, la llave brilló con fuerza, y las dos niñas sintieron un calorcito en el corazón. Desde entonces, Pili y Mili contaron a toda la clase la historia de las trece llaves mágicas —una por cada estudiante— que abrían puertas invisibles: la de la amistad, la del respeto, la de la risa, la de la imaginación… Pero había una condición: las llaves See more